Que Dios nos coja confesados.

“Que Dios nos coja confesados” es una frase que utilizamos cuando no tenemos escapatoria a algo que inminentemente tiene que pasar.

Y lo que inminentemente tiene que pasar en nuestro país y en el resto del mundo es el caos en la economía por el galopante y continuo aumento en el precio del petróleo, sin una luz al final del túnel que lo detenga.

Nosotros, R.D., un país que no produce petróleo, que tenemos que estar a expensa del precio que otro le ponga al crudo, estamos feos para la foto y horribles para el carnet, como dicen en el argot dominicano.

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